Hace años, de una tierra destrozada llamada Norteamérica surgió Panem, una ciudad formada por trece distritos que rodean el Capitolio, centro neutral del país. Pero aunque el Capitolio llevó la paz y prosperidad, los trece distritos se rebelaron con él. Doce de ellos fueron vencidos, y el decimotercero aniquilado. El Capitolio, para recordar a los distritos supervivientes quién mandaba, creó los Juegos del Hambre, un cruel juego de supervivencia que se emite por televisión y que todo el mundo está obligado a ver. En él, veinticuatro adolescentes de entre doce y dieciocho, un chico y una chica por cada distrito, son elegidos al azar para participar en los juegos. El objetivo es sencillo: luchar a muerte entre ellos, pues solo uno de los veinticuatro puede ganar.
En este ambiente de opresión vive Katniss Everdeen, una chica de dieciséis años del distrito doce que caza fuera de los límites permitidos por el Capitolio para alimentar a su madre y a su hermana Prim, de doce años. Pero todo cambia cuando se celebra el sorteo de los Tributos y la pequeña Prim sale elegida. Katniss se ofrece sin dudarlo para ocupar su lugar, y pronto se encuentra en la Arena luchando contra veintitrés Tributos más.
Nacida de una mezcla con ingredientes de Battle Royale, 1984 y El Señor de las Moscas, la novela nos pone en la piel de Katniss, a través de quien vemos la difícil vida de los distritos, controlados día y noche por el Capitolio. De carácter fuerte y algo reservada, los principios de Katniss se ven puestos a prueba en los terribles Juegos del Hambre, todo un espectáculo para el Capitolio y una humillación para los distritos. Sin duda lo que más sorprende en este libro es la sangre fría de los Tributos en la Arena, que deben hacer de todo para conseguir sobrevivir. Aun así Katniss encontrará en los Juegos la amistad y el compañerismo que la ayudarán a sobrevivir un día más.
La historia de Los Juegos del Hambre, según la propia autora, estaba planeada como un libro único, pero al terminar de escribirlo supo que necesitaba una secuela, la cual está prevista que salga este mismo septiembre en Estados Unidos con el nombre de Catching Fire. Así que poneos cómodos y encended la televisión. ¡Los Juegos del Hambre han empezado!
Pasan los días y el antiguo jefe y Darius desaparecen del Distrito 12. Entre tanto, Katniss se encuentra con dos mujeres, Bonnie y Twill, que han conseguido huir de su distrito que estaba en guerra contra el Capitolio, y que están convencidas de que el Distrito 13 todavía existe, y que está habitado por rebeldes. Katniss informa de esto a Haymitch, pero este le dice que no es más que una leyenda. Mientras, los nuevos Juegos, donde este año Katniss será la mentora, anuncian que serán especiales, pues celebran el Vasallaje de los 25 (ya que cada 25 años hacen unos Juegos especiales). Y este año los tributos que jugarán en la arena serán antiguos vencedores. Entonces Katniss sabe que ella deberá volver a los Juegos, porque es la única vencedora del distrito 12. El hombre elegido es Haymitch, pero Peeta se presenta voluntario. Al volver al Capitolio como tributo de nuevo, sus estilistas están muy tristes, porque les habían cogido cariño. Una vez allí Katniss descubre que Darius ha sido convertido en un avox (un esclavo cuya lengua ha sido cortada). Durante el segmento de entrevistas, Peeta miente diciendo que Katniss esta embarazada y como los antiguos planes de boda habían quedado atrás por el hecho de que ambos tienen que volver a la arena, ellos en un ceremonia ficticia en el Distrito 12, con pan y estando los 2 presentes se casaron. Cinna le prepara los vestidos pero el presidente del Capitolio quiere que vaya con el vestido de novia, así que este le hace unos retoques. Durante la entrevista, el vestido se enciende y deja ver otro vestido debajo, de plumas negras y alas blancas, como el sinsajo. Ese ahora es el símbolo de la revolución y a Cinna, más tarde, le dan una paliza y se lo llevan, siendo posteriormente asesinado. Durante los juegos, que esta vez es una isla donde suceden cosas extrañas y tiene forma de reloj, en la que dependiendo de la zona y de la hora, suceden catástrofes o peligros diferentes, desde una niebla letal, hasta unos pájaros que imitan las voces de sus seres queridos, pasando por olas gigantes y bestias sanguinarias. Katniss sale malherida pero a salvo. Entonces se entera que había un plan para huir al Distrito 13, que realmente existe pero ella lo desconocía. Peeta no tiene la misma suerte y es capturado por el Capitolio, al igual que Johanna y Enobaria (dos tributos de diferentes distritos). Entonces, al final del libro, recibe una visita de Gale. Éste le comunica que su familia está a salvo, pero el Distrito 12 ha sido bombardeado y destruido.
Katniss ha sido rescatada de la arena de los Septuagésimo Quitos Juegos del Hambre y ahora se encuentra recuperándose de sus heridas en el Distrito 13, junto a Finnick y Beetee. Pero no todos los tributos han podido ser rescatados. Peeta ha sido capturado por el Capitolio, al igual que Johanna, Enobaria y Annie.
Y mientras Katniss sufre altibajos emocionales, todo tiene su mirada fija en ella. Los rebeldes quieren convertirla en el símbolo de la guerra, en el Sinsajo.
Este libro sin duda alguna es el más crudo de todos. Nos adentramos en lo más profundo de la guerra y los diferentes intereses políticos de sus líderes, que no dudan en cometer todo tipo de atrocidades sin importar los daños colaterales con el único fin de lograr sus objetivos. Tan real como la vida misma...
Es la segunda vez que me lo leo y me sigue dejando con un sabor agridulce y con escalofríos por todo el cuerpo. Tiene escenas muy duras y detalles desagradables que nos pondrá la piel de gallina. La desaparición de personajes es una auténtica tortura, más aún por la forma en la que Suzanne Collins relata sus muertes... Encariñarte con personajes para descubrir el final que su pluma les ha adjudicado... la primera vez que lo leí me emocioné y esta segunda vez he aguantado, aunque la congoja se ha mantenido :( . Pero así es la guerra y, lamentablemente, la pérdida de personas es inevitable, pero la idea de ese futuro anima a los supervivientes a seguir con la revolución para que sus hijos puedan dormir por la noche ajenos a las pesadillas que aún atormentan, y que atormentarán de por vida, a todas las víctimas de Los Juegos del Hambre y del Capitolio. Esa es la finalidad de esta trilogía y lo demuestra sin cortarse un pelo: la barbarie y la brutalidad de la guerra que no hace distinciones para nadie, impregnándote de la desesperación y la locura que rodea a todos los personajes.
Si ya destacaba en anteriores reseñas el aspecto encomiable y humano de sus personajes, aquí tengo que reiterarme en los mismo. Sus personalidades siguen siendo contundentes y bien definidas, ajustándose al deterioro mental y emocional que cada uno va sufriendo a tenor de los fatalidades y crueldad que van viendo y experimentando en carne propia o en la del resto.
Katniss es el personaje que más ha evolucionado, dejando a un lado la chica fría y calculadora que participó en los primeros Juegos del Hambre. Ahora, todas las experiencias negativas que va sufriendo aumentan sus pesadillas sobre la arena, las muertes... y la van cambiando, deteriorando su salud mental y emocional. Toda esa trágica evolución se siente y percibe palmo a palmo y es sorprendente cómo Suzanne Collins es capaz de hacerte sufrir como si estuvieras en el pellejo de la propia Katniss, sintiendo impotencia ante ciertas situaciones que se escapan a su control, viendo cómo la mayor parte del tiempo tiene que hacer un esfuerzo sobrehumano para probar su valía en la guerra, guardando todos sus traumas en lo más profundo de su cabeza para cumplir su único y primordial objetivo: matar al presidente Snow.
Finnick es otro personaje que he adorado en este libro. Por fin descubrimos al verdadero chico del Distrito 4 y cómo esa actitud de galán no era más que un espejismo, una mascara que escondía a un joven que como la mayoría de los vencedores de los juegos tuvo que sufrir a manos del Capitolio, todo para mantener a salvo a alguien muy querido para él.
El ritmo es muy ágil. Ya vienes de la lectura de los otros dos libros y es prácticamente imposible parar, aunque al principio me resultó algo lento y pesado, quizá porque me había acostumbrado a la línea argumental de los dos anteriores con la preparación de los juegos y el desarrollo de la arena, donde era imposible hacer una pausa. Pero aquí el cambio es muy amplio y la atrocidad y fatalidad de la guerra y los entresijos de la política ralentizan un poco más el desarrollo de la primera parte de este libro, junto a los pensamientos de Katniss, sus problemas mentales y la captura de Peeta, una gran losa en su dura lucha por destruir a los demonios del pasado y del presente.
La forma de escribir de Suzanne Collins es como siempre sencilla y directa al grano, sin azucarar toda esa crueldad que impregna cada página y cada pensamiento. Una dosis de realidad disfrazada con una pluma realista, inmejorable y adictiva.
Suzanne Collins, nació el 10 de agosto de 1962 en Hartford, Connecticut (Estados Unidos), hija de Jane Collins y Michael Collins, un militar estadounidense de las Fuerzas Aéreas. Estudió Drama en la Universidad de Indiana. Más tarde amplió su instrucción en la Universidad de Nueva York. Es conocida internacionalmente por su trilogía de novelas de “Los Juegos Del Hambre”, distopía con luchas a muerte televisadas que conoció una exitosa adaptación cinematográfica con el protagonismo de Jennifer Lawrence. La autora reconoció influencias de la figura de Espartaco y del mito de Teseo para la creación de esta trilogía compuesta por los libros “Los Juegos Del Hambre”, “En Llamas” y “Sinsajo”. Antes de alcanzar la fama Suzanne se dedicó a escribir guiones para programas infantiles de televisión desde comienzos de la década de los 90, entre ellos “Las Historias De Clarissa” o “Little Bear”. También ha escrito la serie dedicada a “Gregor”, historia de un niño neoyorquino de once años que, tras caer por una rejilla de ventilación junto a su hermana de dos años Boots, llega a un extraño mundo en el que conviven seres humanos con murciélagos y cucarachas bajo amenaza de las ratas. La primera parte se llamó “Las Tierras Bajas”, la segunda parte fue “La Segunda Profecía” y la tercera “La Gran Plaga”.Suzanne Collins está casada y tiene dos hijos.
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